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La huella ecológica
Según el informe 2005 Footprint of Nations, la huella de la humanidad es de 2,19 ha/persona, mientras que la capacidad biológica de la Tierra es tan solo, como promedio, de 1,7 ha/persona, lo que indica que existe una pérdida y una degradación netas del medio ambiente.
Huella ecológica en España
A finales del año 2007, el Ministerio de Medio Ambiente presentó el informe La huella ecológica como elemento de valoración integrada de la sostenibilidad del desarrollo. Para el conjunto del país, este indicador era de 6,4 (en el año 2005). El informe también calcula la capacidad de carga (biocapacidad) del territorio, que en el caso de España es de 2,43, por lo que la relación huella/biocapacidad es de 2,6. Esto significa que nuestro nivel de insostenibilidad es del 260 por ciento, es decir, consumimos y contaminamos más del doble de lo que nos corresponde.
Desequilibrios
La sexta parte de la población mundial , principalmente ubicada en los países más desarrollados, consume el 80% de los recursos disponibles, mientras que el 84% restante, tiene que sobrevivir utilizando el 20% de dichos recursos, lo que genera unos flujos migratorios hacia los países más ricos que serán imparables mientras subsista esa escala de diferencias. Sin ir más lejos, en términos de huella ecológica y energética un norteamericano impacta dos veces más que un europeo y seis veces más que un latinoamericano o un asiático. Mientras un habitante de Bangladesh tiene una huella de 0’5 hectáreas, la de un norteamericano es de 9’6.
Consumo energético
En los próximos cincuenta años se estima que la población crecerá en unos tres mil millones de seres humanos y, si no cambiamos nuestros patrones de desarrollo, el consumo energético habrá crecido en un 50% ; el Cambio Climático habrá producido una subida de temperatura media del planeta de hasta 2ºC ; la presión sobre los ciclos, recursos y sumideros naturales será cuatro o cinco veces mayor; la alteración de los sistemas naturales podría llegar a modificar su estructura actual, y las migraciones consecuencia de las diferencias entre ricos y pobres habrán seguido aumentando en intensidad y tensión .
Combustibles fósiles
El consumo mundial en un año de carbón, petróleo y gas natural equivale a la cantidad que al planeta le costó un millón de años formar como depósito geológico, lo que demuestra la magnitud e insostenibilidad del consumo actual de combustibles fósiles.
Emisiones GEI en España
En 2006, las emisiones del sector energético supusieron el 78,5% de las emisiones de GEI. Además, para este sector, estas emisiones suponían un incremento del 60% respecto a 1990. En global, las emisiones en España muestran una tendencia de crecimiento significativo desde 1990, con ligeros descensos puntuales para algunos años como 1993, 1996 y 2006. Las emisiones de GEI en España aumentaron en 2007 un 1,8% respecto al año anterior, con lo que se sitúan en un 52,3% respecto de los niveles de 1990 (año base fijado por el Protocolo de Kioto, sobre el que se establece un crecimiento máximo del 15% para nuestro país).
El agua
En el siglo XX el consumo de agua se multiplicó por seis, es decir, aumentó más del doble que la población. En algunas zonas del planeta, el agua ha dejado ya de considerarse un recurso renovable. Cerca de 1.000 millones de personas no disponen regularmente de agua potable y 2.600 millones de personas no tienen acceso a fuentes de saneamiento, según un informe del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Se calcula que para 2025 unas dos terceras partes de la población mundial, es decir unos 5.500 millones de personas, vivirán en zonas con insuficiencia de agua moderada o grave.
Consumo de agua en España
El gasto de agua en España tiene un actor destacado: aproximadamente el 78% del consumo corresponde al sector agrícola, mientras que entre un 12% y un 15% va a parar a la industria y el resto al consumo urbano. Pese a las mejoras que progresivamente se van introduciendo en los sistemas de regadío, todavía el porcentaje de riego por gravedad o a manta alcanza el 50% del total.
Agua “ilegal” en España
En España más de 500.000 pozos no registrados , lo que supone que cada año se extraen ilegalmente por lo menos 3.600 hm3 de agua subterránea, frente al volumen extraído legalmente de los mismos, que se estima en 4.500 hm3/año. Esto significa que al menos el 44% del agua bombeada de acuíferos cada año se extrae al margen de la legalidad. Este agua, obtenida generalmente en condiciones de sobreexplotación del recurso, se destina preferentemente a cultivos de regadío, campos de golf y nuevos desarrollos urbanísticos para el turismo.
Extinción de especies
El ritmo de extinción de especies unas 100 cada día, cuando el proceso normal de extinción diaria es de 2 ó 3 especies. Algunas previsiones sostienen que con esta tendencia, a mitad de siglo habrán desaparecido el 30% de las especies existentes.
Superficie artificial en España
El aumento de la superficie artificial en España en el período 1987-2000 fue del 30%, y la tendencia a la artificialización del territorio español es aún mucho mayor a partir del año 2000, ya que la especulación inmobiliaria más intensa se presenta con posterioridad a ese año. Entre 1998 y 2006 la construcción residencial ha crecido a un ritmo más del doble del correspondiente al conjunto de la economía.
Avance de la desertificación
Según refleja el Programa de Acción Nacional contra la Desertificación (2007), el 2,03 % del territorio nacional presenta riesgo muy alto de desertificación, el 15,82 % riesgo alto y el 19,20 % riesgo medio. Castilla-La Mancha (203.362 hectáreas), Andalucía (199.720), Murcia (194.599), Canarias (155.159) y Valencia (126.263) son las regiones con más superficie en riesgo alto de desertificación. Pero además, otras 48.159 hectáreas están en esta misma situación repartidas entre Castilla y León, Cataluña, Baleares, Extremadura y Madrid.
Contaminación del aire en España
Según el informe elaborado por el Observatorio de la Sostenibilidad en España , El 75% de los españoles viven en ciudades con el aire contaminado y son los cinturones de Madrid y Barcelona las áreas que concentran los mayores niveles de polución. 13 ciudades españolas presentan concentraciones medias anuales de dióxido de nitrógeno (NO2), uno de los principales contaminantes de la atmósfera, por encima del valor recomendado para proteger la salud (valor que entrará en vigor en 2010) y el 21,7% de los municipios de más de 100.000 habitantes supera la concentración media anual de PM10. Según el Ministerio de Medio Ambiente (2005), la contaminación atmosférica provoca en España 16.000 muertes prematuras al año .
España un paraíso para la biodiversidad
La biodiversidad biológica de España en el entorno de los países europeos es excepcional: el territorio español cuenta con 10.000 especies de plantas diferentes; se calcula que existen unas 20.000 especies de hongos, líquenes y musgos y entre 8.000 y 9.000 especies de plantas vasculares (helechos y plantas con flores) que representan el 80% de las existentes en la Unión Europea y casi el 60% de las que se hallan en todo el continente. De este último grupo, más de 6.500 son plantas autóctonas, con unos 1.500 endemismos únicos en el mundo, y otros 500 son endemismos compartidos con el Norte de África.En cuanto a la fauna, la península Ibérica se caracteriza, también, por poseer la mayor riqueza biótica de Europa occidental, con un total de entre 50.000 y 60.000 especies animales, más del 50% de las especies presentes en la Unión Europea. De ellas, 770 especies son vertebradas, excluyendo los peces marinos. En las islas Canarias habitan, debido a su aislamiento, el 44% de especies animales endémicas.
Especies en peligro en España
El 37% de las especies de vertebrados está en peligro y el 7% al borde de la desaparición. Entre las plantas, el 15% de las especies existentes se encuentra también en serio peligro de extinción.
Demanda de agua en España
Para satisfacer estas demandas finales, suponiendo constante la eficiencia de las redes urbanas de distribución y de los sistemas de aplicación del agua en la agricultura, hará falta distribuir a los usos domésticos, industriales, agrarios y ganaderos un total de 28.600 hm3 en el año 2015, cerca de 5.260 hm3 adicionales a los de 2001 (año en el que el volumen de agua distribuida alcanzó los 23.340 hm3). Si además de ello, asumimos un escenario tendencial sin medidas, lo que supondría que en los próximos años se mantendrá constante la eficiencia de los sistemas de captación, transporte y distribución del agua, observados en 2001, la atención de estas demandas requeriría la captación de 47.700 hm3 en las fuentes de agua, es decir 10.000 hm3 más que los que se captaron en el año 2001.
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